El éxtasis es un alucinógeno muy potente y muy de moda dentro de los jóvenes adultos que la usan sobre todo para tener largas sesiones de baile en las discotecas o fiestas rave. Esta droga sintética, de color blanco, inolora y amarga, elaborada en laboratorios clandestinos produce una elevada adicción dentro del organismo lo que la coloca dentro de una de las drogas de mayor riesgo que hay en circulación. En similitud con el LSD se presenta en cápsulas y, polvo.
Esta droga produce durante su efecto una gran sensación de excitación, euforia e hiperactividad pero posteriormente sus efectos disminuyen dando paso a sensaciones de ansiedad, psicosis, pérdida de sueño y memoria, pánico, taquicardia, escalofrÃos, tensión, etc., que generalmente hacen que la persona vuelva a consumir la droga a fin de calmar el malestar que siente.
A largo plazo, el éxtasis origina desordenes psicológicos y fÃsicos aunque es factible que lo peor sea el desgaste neurológico que ocasiona de manera irrevertible. El consumidor de éxtasis disminuye con el tiempo su capacidad de concentración, rendimiento académico y laboral y nivel de inteligencia pues sus neuronas son las más dañadas durante todo el proceso de consumo. Esto, e ha visto reforzado por diversos estudios que han demostrado que el consumo de solo una noche puede alterar o destruir una buena cantidad de células cerebrales
